A buenas horas, que ya toca. Hoy es lunes, y a éstas alturas todo fan, seguidor o ultra apasionado de la saga de Stephenie Meyer habrá podido disfrutar con un refresco en una mano, unas palomitas en la otra, una bolsa de chuches en el hueco del asiento del cine, y veinte cubos para las babas a sus pies, de una de las películas del año:
La Saga Crepúsculo: Luna Nueva
(Si aún hay alguien que no ha podido disfrutar de ésta secuela, avisamos de que la entrada puede contener spoilers, entre desvaríos varios)
Muy bien, sentaos cómodamente, y si podéis, encended el reproductor de música y dadle al play si es que tenéis el privilegio de poder escuchar el Score de la película, para mí de lo mejorcito. “New Moon – The Score” sería como la banda sonora de Luna Nueva, pero en su caso, aquí se recopila la música instrumental que suena de fondo en algunas escenas, (mucho mejor que la bso en según que películas). Quizá el Score de Crepúsculo fue peor que la banda sonora, pero en Luna Nueva esto cambia, y hay que darle una oportunidad. Alexandre Desplat, el compositor de ésta maravilla, no os dejará indiferentes.
Si también tenéis el libro al lado, y sois tan feroces leyendo que podéis seguir sus páginas mientras avanza la película, os diré que no hace falta. Bastante fiel a mi parecer, quitando un par de cosas que bueno, es normal que se les escapen, la película ha resultado una adaptación relamente acertada.
Desde el primer fotograma hasta el último, parece que veas las líneas que antes habías leído.
El prado, la “abuelita” de Bella, y ése Edward que la acompañará eternamente. La fobia a cumplir años que tiene la protagonista. El corte en el dedo y los pelos de Jasper al viento cuando casi se la come con patatas. Edward y su tan sufrida despedida (seguiré diciendo que es un palo seco, un palo de regaliz que por mucho que lo muerdas ya no sacas nada). Las pesadillas de Bella, que un poco más y se queda sin cuerdas vocales. La llamada telefónica de Edward y ese “está preparando el funeral” de Jacob enfadado por un beso perdido. Los lobos…
…LOS LOBOS…
… EL LOBO!!! Sí, sí, confesad, a más de una le da igual tirarse y revolcarse por la tierra del bosque en plena noche si después le viene a rescatar alguno como Sam (o fuera mejor en su caso, algún Jacob Black – ¿cuándo se han hecho un tatoo la manada de lobos?).
Vale, seguidoras empedernidas de Edward Cullen, matadme si queréis, pero no se le puede comparar. Yo ya lo vaticiné en su momento (y como veremos en Eclipse, estoy segura), a más de una le gustaría que Eddy se hubiera quedado en Volterra.
Pero como Stephenie ya ha vendido demasiados ejemplares de su saga, no se puede hacer una modificación del argumento, así que lo dejamos como está y seguiremos haciéndonos a la idea de que Edward es Edward, y aunque se quede media peli sin aparecer (o aparezca en “sueños”), siempre será el protagonista. Y Bella acabará siempre en sus brazos, y sino a la escena saltimbanqui por el bosque, toda ella paliducha, me remito.
Victoria, otra gran desconocida para aquellos que no se han perdido en las páginas de Luna Nueva, una ventaja para ellos, sí, en eclipse quizá no noten el cambio de actriz que se producirá y seguirán felices royendo
palomitas, pero a mí aún me duele que ésta Victoria (idéntica en mi mente) se marche de la producción y nos traigan a otra. Como decía, no ha aparecido demasiado en pantalla, y eso lo veo un punto flojo, porqué podría haber dado juego, tanto ella como Laurent y sus peleas con los lobos. Cortito pero intenso, la escena en que Victoria huye de los lobos y la pelea de Laurent con éstos, es de lo mejorcito de la producción.
Los Cullen, familia de la que aún no hemos podido disfrutar tanto como podríamos haberlo hecho. Espero que en la siguiente, cuando nos cuenten sus historias personales, les conozcan un poco mejor aquellos
que aún no lo han hecho. Emmet, que no resulta indiferente (tan wwrraaw como siempre); Alice, la amiga que cualquiera quisiera tener (aunque no te responda a los emails si se marcha); Rosalie, la rubia despampanante a la que le caes mal, y no sabes la razón (“Yo voto: NO”); Esme, (¿quién es Esme?), ejem, sabemos que está ahí porqué le da un regalo de cumpleaños a Bella que si no, parece que sea totalmente prescindible; Carlise y ese aire de vampiro – padre enrollado; y bueno Jasper, siempre será Jasper, el de la peluca.
Falló un poco la escena “Bella y los matones” cuando se sube en la moto de uno (meec, que yo recuerde se acerca y se aleja sin darse el paseo adrenalínico que se pega en la película), la escena “Jacob te traigo las motos” (meec, que yo recuerde no las saca del desguace, pero vale, ésta puede pasar), y la escena ya comentada en muchos sitios “Bella y el bofetón a Paul” (ahí tendría que habérsele partido el brazo a la pobre, y en cambio parece que le gire la cara a Paul sin notar que éste es tan duro como Jacob será en Eclipse, que entonces sí que se le tiene en cuenta que los hombre lobo están fortachones y le tienen que poner cabestrillo a la chica, meeec meeec meeec!!).
Y por último, los Vulturis. La realeza. Otros grandes desconocidos a los que espero que les den más juego,
si no es en la próxima, que sea en la cuarta entrega, los encuentro desaprovechados, a ellos y a sus poderes.
Y como creo que me podría pasar las dos horas de la película comentándoosla, os dejaré que volváis al cine a verla, esperéis a que salga en DvD para salir corriendo como posesos a comprarla para lucirla en vuestras repisas, o simplemente disfrutéis de ella por primera vez; pero sin que yo os incordie con mis letras.
La recomiendo. Para mi gusto, mejor que la primera.
¿Y tú que opinas?
