Bienvenidos a la novena edición de esta sección un poco rara (vale... ¡ultra-súper-híper-mega rara!) donde nos encontramos con títulos un tanto extraños. Como hemos recibido algún que otro email preguntando de donde salen estas rarezas, en esta entrega os pondré los links para que los veáis así que si queréis saber su precio o sinopsis solo tenéis que darle un clic al título del libro… si os atrevéis, claro.

Y es que las tortillas son redondas, algunas esponjosas y otras no tanto, pueden estar revueltas, llenas de patatas, con huevos de muchos tipos y si bueno… exactamente como la vida, me encantaría leer el libro solo para saber en qué se parecen.
Aunque si lo tuyo no son las tortillas, puedes apuntarte a comer lo que consigas con el siguiente libro…
Reflexiones de un cazador de gusanos

Sí, existen los cazadores. Sí, existen los cazadores de gusanos y rotundamente sí, existe un libro de reflexiones sobre un cazador de gusanos. Y es que mientras espera a que su presa se acerque sigilosamente y amenazándole con su feroz mirada, a este cazador le da por reflexionar y por si fuera poco: nos lo explica todo ¿Qué le habremos hecho nosotros, pobres mortales?
Si ni la tortilla ni los gusanos cazados por aspirantes a reflexionantes (¿?) son lo tuyo siempre te queda el bacón…

Aunque lo parezca este libro no lo ha escrito Homer Simpson (aquí es cuando vendría su oggg y múltiples babas) aunque sin duda es un libro que no faltará en su mesita de noche o en su nevera, porqué es bien sabido que ese hombre amarillo mundialmente conocido se come cualquier cosa que se le ponga delante. Y yo me pregunto, qué habrá que contar sobre el bacón para irse a las 200 y pico páginas.
Y después de haber comido tortilla, gusanos y bacón hay que tener cuidado si lo has ingerido para cenar porque con el estomago muy lleno no se duerme bien y es cuando llega...
Tratamiento dental para los trastornos del sueño
Ni dormilina, ni yoga, ni terapias alternativas, ni remedios de la abuela, ni más programas de Saber Vivir… Si no puedes dormir por las noches, tu problema es dental y aquí es cuando entra en juego este libro con una portada muy agradable y un uso muy habitual (nótese la ironía)
Ya estas dormido y es cuando te llaman por teléfono, te despiertan para contarte cualquier tontería y piensas que deberían figurar en libros como este…
Idiotas citables: Un tesoro de espectaculares comentarios estúpidos.
Este podría estar bien, podría ser incluso interesante y provocarte unas cuantas risas…pero esa portada ¿Hacia falta? ¿De verdad? Y ahora es cuando me pregunto quién figurará en el libro.
Aunque seguramente el que sigue se encuentra en el top ten….
Mickey Mouse, Hitler y la Alemania nazi: Cómo los personajes de Disney conquistaron el Tercer Reich
La portada no la voy a comentar porque habría para tiempo. Pero el libro no tiene desperdicio. Después de ver esta portada y dejar en lo más bajo a uno de los iconos de mi infancia, yo me muero…
Y seguramente cuando muera, Nia necesite este libro…
Llamadas telefónicas de muertos

Moriré y llamaré a Nia a altas horas de la noche (por el desfase horario entre el más allá y el menos allá) y le empezaré a decir: uhhh Niaaa uhhh ¿has actualizado? ¿has mirado el email? uhhhh hazlo…. hazlo… y Nia se comprará el libro y como verá que no sirve para mucho, empezará a colgarme y se cambiará de número.
Y ante el rechazo de mis llamadas, yo necesitaré desesperadamente este libro….
Qué decir cuando hablas contigo mismo.

Porque claro, yo lo sé todo sobre mi misma así que… ¿Qué me cuento que ya no sepa? ¡Eso ya no es un problema! Y es que Shad Helmstetter nos ha preparado varios temas de conversación para que nuestras conversaciones con nosotros mismos vayan a un nivel más allá del ¿Me he depilado hoy? ¿Dónde habré dejado los calcetines? ¿Qué clase de componente tienen las lavadoras que desintegran los calcetines nada más entrar en contacto con ellos?
Así que voy a empezar a preguntarme cosas a mí misma, porqué esto ha sido todo por hoy. En la próxima, más y mejor.
Para perderos por otras entregas de Títulos raros, pinchad aquí.
¿Os ha gustado algún titulo en especial? ¿Deseando comprar alguno de estos libros? ¿Os ha dado un poco de miedo?
¡Os leemos!
Y con esto y un bizcocho… nos vamos de minifinde. Una de las perdidas desaparece durante un par de días, y la otra se va ya de vacaciones oficiales (así por turnos, que de aquí unos días se marcha la otra…). ¡Mai nos abandona unos días, pero yo vuelvo el lunes!
EDITA MAI: Se va…se va…se va….¡Me voy! Los pobres noruegos deberán soportarme y os dejaré respirar un poquito (que si, que soy una pesada) no podré bloguear porque no tendré internet pero en cuanto vuelva puedo prometer y prometo que me pondré al día. Hasta entonces (vuelvo el día 15) Nia estará sola por aquí así que vigiládmela a ver que hace. No me gustan las despedidas pero os echare a tod@s mucho de menos y ¡Nos vemos a la vuelta!








13 años.
Se hace llamar a si misma Tijereta (el colmo es por qué se pone ese nombre…¿¿¿???), y decide investigar por qué no sabe quién es y qué está haciendo en Blackrock (un pueblucho aún más extraño que éste diario).
El libro, cuyas ilustraciones son originales de Rob Reger (escritor e ilustrador) está escrito en forma de diario personal de la protagonista. Del primer volumen se han vendido en España más de 30.000 ejemplares, y es que no es para menos con ese diseño tanto de portada exterior como interior y dibujos en las páginas que entran por el ojo sin quererlo.
Violeta recuerda su infancia en Pamplona, su viaje a París para ir a la universidad, las fiestas en su piso compartido, el día en que Luis le pidió que se casaran… Tampoco olvida a Barat, ese amor extraño, acogedor y sincero del que nunca se ha cansado. Todos estos recuerdos son los que han marcado la vida de Violeta, la muchacha miedosa e indecisa que siempre ha sido. Pero desde hace un tiempo en la geografía humana que compone su vida habita alguien más, alguien a quien no conoce pero sin quien ya no se imagina vivir…
Y es que con 



¿Qué hay que hacer? 

Edward sigue con las muecas de estreñido como decimos Maisha y yo, Pattinson no nos gusta ni nos gustará en ese papel (lo diremos siempre), sabemos que reprime las ganas de cortarla a pedazos y rechupetear sus dedos uno a uno pero… es que ya es demasiado y el sufrimiento que intenta mostrar es más bien sobreactuado; en las tres películas lo he visto igual y parece que sigue en la misma línea. No diré lo mismo de Bella. Desde el primer momento en que aparece en pantalla, quizá sea yo pero le noto hasta el pelo más largo y con un tono más oscuro, parece que ha cambiado. En ésta la encuentro más madura y menos ñoña que en las otras (aunque lo sigue siendo… lo sigue siendo…), no sé si es que a la Stewart le habrán dicho que quite la cara de empanada que pone cuando interpreta a Bella o qué, pero la cosa es que me ha gustado más la Bella de Eclipse.