¡SENSACIONAL! ¡MAGNIFIQUE! ¡¡¡IM-PREZIONANTE!!!
Ayer os dije que no dudarais en ir a por él en cuanto abrieran las librerías; hoy me tiro al suelo aunque no esté fregao para rogaros e imploraros que no dejéis pasar la oportunidad de tenerlo en casa.
Y ahora ya sabiendo la nota que se va a llevar (es demasiado evidente), nos sosegamos un poco para continuar con la reseña…
Él no quería compromisos, ella tampoco, pero el destino se empeñó en llevarles la contraria.
Marta Rodríguez es una joven y divertida madre soltera que conduce una Honda CBF 600. Trabaja en el taller de moda flamenca de Lola Herrera, donde hace un poco de todo. Tan pronto soluciona temas de banco como diseña y cose el mejor vestido de flamenca. La vida de Marta, y su entorno, da un giro de 180 grados cuando el hijastro de su jefa, Philip Martínez, un empresario inglés, serio a la par que sexy, se cruza en su camino.
Como era de esperar, Versátil ha vuelto a llevarse la estatuilla de oro con la publicación del libro de Megan Maxwell. Si ya nos enamoró la portada en su día y supimos nada más verla que el libro sería genial, ahora tras su lectura podemos corroborar que ha sido más que eso, ha sido una maravilla de lectura. Y aunque es con esta lectura cuando conozco a Megan y su escritura, quería decir que como todas sus novelas sean igual… ¡ya puedo ir ahorrando porque me haré con cada una de ellas sin dudar!
Marta, nuestra prota, es una mujer de armas tomar. Su vida no ha sido nada fácil y ya desde muy joven tuvo que sacar a una hija adelante y hacer cosas que no están nada bien para sobrevivir. Los hombres han hecho con ella lo que han querido, y eso no lo va a volver a permitir. Lola se encontró con ella en su día y le dio trabajo en su taller de trajes de flamenca, ahora es de lo mejor en ello, ella y sus compañeros Adrian y Patricia. Y la historia empieza aquí: con una feria, un certamen de vestidos de flamenca y un guiri un tanto especial.
-¿Sabéis que me dijo anoche un tipo mientras bailaba una sevillana con él? –todos dispuestos a reírse miraron a Patricia y esta con arte le imitó-. Me dijo “Siquilla, me tienes engorilao perdio”.
-¿Engorilao perdio? ¿Te dijo eso? –rio Lola al escuchar aquello.
-Te lo juro, Lola.
-Oy… oy, que asalvajao. ¿Dónde puedo conseguir yo uno de esos? –se guaseó Adrian.
Y si me pongo, os coloco aquí todos los diálogos que tengo marcados en el libro (lo tengo lleno de puntos) porque son espectaculares. Los diálogos se comen la novela (en el buen sentido), con ellos y lo que nos cuenta la autora sobre los personajes, podemos llegar a querer a Marta y los demás como si fueran amigos de toda la vida.
Solo esperas que hablen y hablen, porque el arte que les ha puesto a cada uno con el rollo de que son andaluces, es tremendo. El salero con el que ha dotado la autora a cada uno de ellos le va que ni pintado a la lectura y es de lo mejorcito que tiene el libro.
Marta llevará siempre su carácter por delante, Patricia y Adrian (el amigo homosexual) son un par de locos, él tiene golpes que pa qué pero es que los tres juntos son una bomba de relojería. Hablamos de la rana, Phil, y ya es para caerse: un recto inglés al que siempre se le ha visto en su papel de serio (o eso dicen sus allegados) pero que al conocer a Marta se le ha caído el guión. Cuando entra en escena es para poner la piel de gallina, para enamorarse y desearlo sin cesar (pongo al libro dentro de la colección romántica adulta de Versátil, así que imaginad… dadle a Marta una tarta de chocolate y…), para al segundo querer soltarle un sopapo… El toma y deja que se lleva con la protagonista, casi es lo mejor de la novela. Los momentos que vivirán juntos, buenos y malos, serán memorables.
Aparecen un sinfín de personajes secundarios, a cuál mejor, en un sinfín de escenarios y situaciones diferentes. Ahora mismo no podría decir en todos los sitios que han estado y a todos los que han conocido. Destaco a Karen, la hermana de Phil; al poli calvo, que aunque ni aparezca, tiene lo suyo; al “Timoteo” de Adrian… la única que quizá no me ha gustado, pero que evidentemente no podía faltar, es Vanesa, la hija de Marta: una chica de diecisiete años insoportable, que se cree el obligo del mundo y solo hace que “torturar a su madre”, pero por suerte aprenderá que en la vida hay algo más que ella misma y al final hasta acaba cayendo en gracia.
Se te escapará más de una carcajada, más de una lagrimilla y se te pondrán los pelos de punta en cuanto Phil aparezca (ya sea del brazo de una pelirroja como abrazando a Marta). La historia de este hombre también tiene lo suyo. Polos opuestos se atraen, o eso dicen. El “trato” (que se convierte más bien en una batalla de orgullos) es lo que mueve la novela, y las ganas de “vengarse” uno del otro conducirán a situaciones inesperadas y dispares, de esas en las que piensas “¿a sí? pues ahora verás”.
Philip no respondió. Solo la miraba con gesto grave. Aquella descargada le estaba pagando con la misma moneda y no se lo podía reprochar. Optó por callar y ella continuó hablando con su habitual desparpajo.
-Por cierto, ¿sabes si tiene jacuzzi el hotel? –él blasfemó-. Oh, Dios me encantaría que tuviera un jacuzzi grande y redondo de esos que uff… tú ya me entiendes, ¿verdad? Eres un hombre experimentado y…
No pudo decir más. Philip la besó. Le devoró los labios con tal sensualidad que Marta sintió que se desmayaba. Ella le correspondió, sin poder evitarlo. Finalmente Philip se separó y, con gesto tosco, dijo antes de soltarla:
-Te recomiendo que vayas al Garden. Es un buen hotel y podrás disfrutar de un maravilloso jacuzzi.
Dicho esto, se dio la vuelta y se marchó. No estaba dispuesto a seguir aquel juego.
Y seguiría y seguiría, pero si no al final no os dejaría nada para vosotros y acabaría haciendo una reseña kilométrica. Por ello os diré:
Una novela divertidísima, muy entretenida, con una maravilla de personajes y una historia perfectamente hilada.
Me he enamorado de este libro, de la ranita que sale en portada y de Phil… ¿estás dispuesta a caer en sus redes?










14 Mensajes Perdidos:
le tengo unas ganas locas al libro!! esta tarde me tocará visitar las librerías de mi barrio a ver si tengo suerte y lo tienen por aquí!!! cruzad los dedos conmigo!!!
¡Tiene una pinta estupendísima! :)
Jolín, qué ganas tengo de leer el libro, aunque hay cierto aspecto que no me gusta mucho... eso de que sean andaluces y se ponga mucho énfasis en hacer que hablen de forma que haga reir al lector... pero bueno, quiero probarlo, tengo muchas ganas de tener este libro, sí.
Besos
Sí, sí, sí, sí. Mañana lo compro! ¡Qué ganas de leerlo! Y después de esta pedazo de reseña muchísimo más! Ais!
Un beso
Lo pones por las nubes, voy a tener que comprármelo!
Besos! :)
Con semejante opinión... ¿cómo voy a decir que no? Jo, que ganitas de hacerme con el libro T.T
Desde que vi esta portada me llamó mucho la atención y lo sigue haciendo, ahora más después de tu crítica. Tengo ganas de conseguir una lectura que me divierta y refresque como ha hecho contigo ésta.
Un beso
Bea
Una rana muy flamenca jeje. Pues yo la apunto que tengo ganas de leer algo distinto.
PD. Ese "arranque" de entrada es muy simpático ;)
Pues me alegro mucho, porque con la publicidad y la insistencia que se le estaba dando a esta novela, miedo me daba... Tal vez la lea para el mes que viene. Un beso!
Tengo muchisimas ganas de tener este libro y se va a hacer de esperar porque hasta mi cumple no podre tenerlo!!
Muy buena reseña, tiene de ser muy divertido!
Besitos guapi!
A este le tengo muchísimas ganas!!!
Y después de leerte, más aún =P
Besotes
Lo quiero!!!! lo pintas genial y me llama muchisimo la historia!!!
Besos
Suena genial la portada es lo máximo y tu reseña especial sin duda lo quiero ya.
(¿Es idea mía o rimo? XD)
Besos.
ooooooooooohhhhhhhhhhh, vaya subidón al leer la reseña! Pero que peaso de reseña. Lo quiero ya, a no más tardar. Estoy que me cojo el coche y me voy corriendo al f-nac. Muchas gracias por trasmitir de ese modo tan auténtico la pasión provocada por el libro. Si yo fuera Megan os comía a besos. Besos !!
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