No había leído nada de Regina Roman hasta ahora, aunque sé que tiene un par de novelas más publicadas. Una autora con muchos proyectos y muchas ideas, entre ellas la compra directa a través de su web. Regina Roman vende sus novelas desde su página (pincha aquí), sin gastos de envío y te las manda a casa dedicadas (a ti o a quien tu quieras). Una chica muy simpática que crea personajes tan dispares como Cayetana, nuestra protagonista.
Mucha gente emboza con mentiras aquello de lo que se avergüenza o no se siente orgulloso. Tras esa cortina de falsedad, subyace una débil autoestima y mucha soledad. Cayetana es una pincelada simple de lo que este trastorno puede llegar a implicar. Los mitómanos. ¿Son peligrosos?
Ser una mentirosa, mitómana o Antoñita la fantástica, no está mal del todo, siempre que no te reviente la vida. Cayetana es una pueblerina venida a más, cuya relajada y lujosa vida se ve alterada por el súbito descubrimiento de un secreto familiar y la llegada de una herencia. El inesperado regalito acarrea el que puede ser el mayor problema nunca planteado, o el redescubrimiento del amor, tan ausente en su vida.
Toñi o autorebautizada (si es que existe la palabra) Cayetana, es una chica que ha ascendido a lo más alto desde que se planteó cambiar de estilo de vida y largarse del pueblo donde vivía con su familia. Ahora, gracias a su ambición y perseverancia (y a un ex marido forrado) es una de las ricachonas más como las que ella admiraba cuando era una currante del salón de belleza que le dio de comer al principio.
Cayetana es una mezcla entre Mreyl Streep en El diablo viste de prada y el tío arrogante que le ofrece el trabajo de su vida a Keanu Revees en Noviembre Dulce. En resumen (y por si no sabéis a quienes me refiero), es el personaje más odioso con el que me he encontrado jamás. Insoportable, arrogante, engreída,… una mentirosa compulsiva que se ha creado la fachada que luce a costa de joder a los demás, todo para evitar que se sepa de dónde viene y esconder lo sola que está.
Regina la defiende (obviamente) diciendo que: “Cuando desarrollas un tema psicológico, tienes que asumir que no todos los protagonistas (especialmente una mitómana acomplejada con aires de reina), van a ser dulces, tiernos y achuchables y eso es precisamente lo grande de los libros, que los personajes te saquen una reacción, te provoquen un sentimiento, aunque no sea positivo, porque eso significa que es un personaje real, redondo, no un estereotipo plano. “ Y si me detengo a pensarlo, tiene razón. Cayetana, aún siendo como es, te asquea de principio a final, pero no en el mismo grado. Una vez va rodando la historia vas viendo que la chica no es tan mala como quiere ser y aunque esté muy en contra de sus comportamientos en ocasiones (odié profundamente una de las escenas en un bar porque sé lo que es currar frente al público), a veces hasta le das una oportunidad (ella cree que la gente como la que quiere ser se comporta así).
Regina Roman se ha dejado hacer y es que ella misma confiesa que Caye cogió el boli y empezó a escribir su historia. La novela se lee rápido, la verdad es que la prota tiene estilo contando las cosas, aburrirte no te aburrirás. La autora la ha dotado de una palabrería sin fin, pero de esas que no agobian.
-Tenéis que ayudarme a planear algo para mandar al vikingo de vuelta a Gobi. Por cierto, ¿Qué es eso? ¿Algún coffee-shop snob?
-No hija, un desierto.
-Lo ignoraba… Tengo que mirarlo en Google Earth…- declaré meditabunda.
Olivia se rió entre dientes y al cabo de un rato, soltó una carcajada. La pobre infeliz, se pensaba que yo estaba bromeando. Y yo nunca hago esas cosas. No se me da bien la geografía y punto.
Todo el lío empieza cuando Caye es citada a la embajada Sueca, y es que resulta que su padre no es su padre (el que vive en el campo) y el verdadero padre le ha dejado un palacete como herencia. Imagináosla, ya lo tiene todo pensado en cuanto a las reformas y lo que hará con la propiedad pero… aparece Neil -el vikingo-, la otra parte beneficiaria del testamento, y se hace la guerra. Cayetana no quiere cederle la mitad de su palacete, así que decide fastidiarlo como sea para que el vikingo se canse y se acabe marchando, aunque a veces (fugazmente) se le olvide el plan y le tiemblen las rodillas solo con mirarle (sí, un rubiales buenorro…). La cosa está en que Neil no se lo va a poner fácil, aunque parezca que sí por esa apariencia amistosa y cordial de la que no se deshace, y las trastadas estarán a la orden del día entre ellos.
Aún así tengo que decir que Neil me ha parecido un muermo, mucho vikingo, mucho vikingo, pero más soso imposible. A este le pinchan y sale horchata. En mi opinión, aparece mucho pero no da juego ya que los demás personajes son los que hacen el trabajo a raíz de su presencia. Y cuando parece que va a sacar las garras casi está terminando la novela y nos deja con un par de narices. Sí, el final resulta casi cardíaco (después de tanto lío, toma y dame, que acabe como intenta despuntar que acabará, puede ser traumático). ¿Merece Caye el final que tiene? Lo tendréis que descubrir…
Aparecen varios personajes secundarios, a cuál más diferente. Marina, la mejor amiga de Cayetana es la que en el fondo sabe como es la protagonista (aunque no conozca su pasado) y le deja pasar todas y cada una de sus trastadas. No creo que a la novela le falte ningún personaje ni le sobre alguno de los que han aparecido; Lolichi, Tania, Adela, la abogada, su ex marido,… todos aportan algo importante por poco que parezca.
El libro trata sobre Caye y sus mentiras, como de una mentirijilla acaba haciéndose un
mundo y hasta creyéndolo real. Si ella hace ver que es mala, acabará creyendo que es mala y será mala de verdad. Un libro con el que personalmente he reído poco (quizá por como es la prota) pero que al final me ha acabado sacando una sonrisilla.
Con Del suelo al cielo he conocido a una protagonista como nunca antes había encontrado y, quieras o no, eso ya es mucho más de lo que a veces pedimos.
¿Os atrevéis a conocer a Cayetana de Ojeda?









6 Mensajes Perdidos:
A primera vista el libro no me llamaba mucho
a mi la portada me echaba para atrás.
pero tras leer tu reseña me ha despertado curiosidad e interés.
Besos
Pedazo de reseña, te ha quedado genial.
Precisamente hoy he publicado yo también la mía de este libro.
Estoy de acuerdo en que el personaje es odioso... y yo realmente me pregunté cómo la historia podía acabar bien, es que Caye no merece un final feliz... y respecto a tu pregunta: no, no merece este final, pero qué te voy a decir? me ha gustado.
Besos
Hola, este libro no es muy de mi estilo, pero aún así tiene algo que me llama...
saludos ;)
Yo tampoco he leído nada de esta autora y tengo ganas de probarla, a ver que me parece ^^
Gracias por tu crítica!
Un besito! ^^
Gracias por la reseña, la verdad es que tengo ganas de leerla porque acabo de terminar la del féretro y me ha encantado ^^ Un saludito
Pues desde luego el simple hecho de que sea una prota que cause tanta animadversión, es un punto bueno para probar esta obra. Me gustaría leerme algo de la autora, pero que me caiga mal quién cuenta la historia me tira algo para atrás. No sé, no sé. Gracias y un beso!
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