Reseña Hombre Lobo (I): El furtivo – Pedro Riera

En Noviembre aparecerá en librerías el primer libro de la saga Hombre Lobo de Pedro Riera: El furtivo. Con una cubierta no muy acertada en cuanto al diseño (no hablo de calidad porque las tapas son duras y el papel estupendo – yo lo encontré hasta agradable al tacto – ) nos adentramos en un pueblo en el que la leyenda de los licántropos está a la orden del día.

lobo

En aquella comarca montañosa, la existencia de licántropos formaba parte de una tradición con siglos de antigüedad de la que todos se sentían muy orgullosos, aunque poca gente se lo tomaba en serio. Sin embargo, el joven Eduardo empieza a tener sus dudas tras un par de encuentros angustiosos en el bosque con una extraña presencia, un aliento depredador… Y para colmo, el rumor sobre la misión de cazador de hombres lobo que corre en torno a un escritor recién llegado al pueblo va tomando cuerpo.

Cuando tienes el libro en las manos no sabes qué puede suceder. Tiene el mismo aspecto que los libros que leía de pequeña en clase y no me apetecía nada que “El furtivo" me aburriera tanto como ellos. Aún así una vez lo abres y empiezas, tiene un toque que te absorbe. Pedro Riera tiene un estilo muy parecido al de César Fernández, autor de La última bruja de Trasmoz, libro que por cierto me gustó mucho (tienen un estilo muy peninsular, ¿cómo explicarlo…? por cómo son las expresiones o la narración se nota que son españoles; en todo caso ya hablaré sobre ello en otra ocasión).

Ahora nos centramos en Eduardo, el hijo de un cazador furtivo que murió en un accidente en el bosque. Le conoceremos como al atleta del instituto: el mejor corredor de todos. Su principal meta es la de ganar las tres medallas de oro de la competición que se celebrará en breve (aunque parezca imposible). Para ello entrena cada día, es rápido y ágil y no le importan las miradas de reproche de sus compañeros. Ahí entran en juego varios personajes más que nos acompañarán durante toda la novela y aportarán su granito de arena a la situación (aunque en principio parezca que no): su tía Sara, las hermanas Paz, sus compañeros de clase, el policía e incluso alguno nuevo más adelante. Todos envueltos en una atmósfera muy licantropesca: el pueblo tiene un museo del Hombre Lobo (vive del supuesto turismo que crean estas leyendas) y se han producido a lo largo de los años varios ataques al ganado, crímenes que le atribuyen a este ser para llamar la atención o meter el miedo en el cuerpo a los demás habitantes de Castañares (aunque no crean en su existencia).

Durante la mayor parte de ella, la novela se centra en Eduardo, la vida de éste y en cómo va madurando: sus miedos, sus pasiones y esa sensación de inquietud que tiene cuando cruza el bosque. También acompañamos la investigación del policía sobre esos nuevos ataques a ganado que se han vuelto a cometer; y a los compañeros de Eduardo, sus enamoramientos y gamberradas: al pueblo ha llegado un escritor que estudiará las leyendas y trae consigo a su hija, una chica rarita a la que llamarán Morticia e intentarán hacer la vida imposible.

Entre medio, indicios de que el hombre lobo existe e incluso fragmentos de la novela en los que el lector podrá saber un poquito más que los propios habitantes del pueblo, rondarán aportando ese toque fantástico. La trama es bastante buena, y el misterio que se crea en torno a situaciones (sobretodo cuando aparecen en escena las hermanas Paz, unas ancianas un tanto estrambóticas) es agradable y tentador. Te da la sensación que sabes qué está ocurriendo, pero cuando se aproxima el desenlace quizá verás que te has equivocado.

Lo peor que tiene el libro es lo denso de las explicaciones: estás deseando que llegue algún diálogo para aligerar un poco, que en cuanto llega y un mismo personaje se tira “hablando” 3, 4 o más páginas él solo, piensas “pero para qué digo nada”. He echado en falta interacción entre los personajes con diálogos rápidos, frases cortas que resuman el rollo que mete en según qué ocasiones el autor. En esos momentos la lectura era bastante agobiante, pero la trama que lleva detrás ayuda a que no lo sueltes (por muy tentado que estés). Luego llegas al final y ¡PAM! en dos capítulos lo tienes casi todo resuelto.

El libro, aún con todo lo que se cuenta, es bastante introductorio: llegas al final con tan solo una cosa clara (tendréis que leerlo para saber a qué me refiero) y no sabrás nada más sobre el asunto hasta el siguiente, dejándote con la sensación de no saber a qué bando arrimarte.

3 Un libro entretenido (aunque me queje, tampoco todo el libro ha sido igual de denso, así que en las partes que la cosa se movía ha estado bastante bien), del género juvenil fantástico, que transcurre en un pueblo de España, y con un desenlace un tanto singular. La leyenda del hombre lobo estará a la orden del día y Eduardo (un buen protagonista, por cierto) nos acompañará durante nuestras elucubraciones para ayudarnos a correr más rápido o tal vez tropezar con ellas.

¿Oléis ya ese efluvio dulzón?

Hlobo

2 Mensajes Perdidos:

poy

Gracias por la reseña, tenía ganas de saber más o menos que tal.
La verdad es que no creo que lo lea... sobretodo por eso de las partes densas.
Beeeesos

Paula Saldivia

Muy buena reseña, creo que a mis alumnos les va a encantar

Related Posts with Thumbnails