Hace un tiempo publicamos en el blog Los Días Especiales: La Saga Traición, en los que hablábamos un poco sobre la saga y sobre los tres títulos de esta trilogía: Traición, Perfección y Especiales. Cuando acabé Especiales tuve una sensación un tanto rara; por un lado me entristecía que Tally tuviera su punto y final, y por el otro no sabía con exactitud si ese final me había satisfecho o no. Fuere como fuere, casi un año después he vuelto a reencontrarme con Scott en un mundo no muy diferente ni demasiado alejado de aquella distopía que nos ofrecía con la saga de los feos y bueno, he de decir que me ha encantado reencontrarme con personajes de aquél primer libro que parece que leí hace años y la verdad es que no hace tanto.

Cuando contempló la ciudad, Aya se sintió engullida por su propia invisibilidad. Cada una de esas luces centellantes representaba una del millón de personas que jamás habían oído hablar de Aya Fuse. Y que probablemente nunca lo harían.Suspiró e impulsó su aerotabla hacia delante.Las fuentes del gobierno siempre estaban diciendo que la era dela perfección había terminado para siempre, que la humanidad se había liberado definitivamente de siglos de cabezas de burbuja. Aseguraban que las divisiones entre imperfectos, perfectos y oxidados habían desaparecido. En los últimos tres años, el desarrollo de multitud de nuevas tecnologías había puesto el futuro nuevamente en movimiento.No obstante, en opinión de Aya, la lluvia mental no lo había cambiado todo…Tener quince años seguía siendo un coñazo.
SIN SPOILERS
·Antes de comenzar·
Todos aquell@s que no hayáis leído ni Traición, ni Perfección y mucho menos Especiales, habéis de saber que podéis leer este libro independientemente de todos los demás. ¿Salen personajes de los anteriores libros? Sí. Pero ya está, Scott rememora lo importante así que si no habéis leído los anteriores no os perderéis, os lo digo yo que tengo memoria de pez espada y no me acordaba de casi nada. (Nota de Nia: ¡a por todas con ésta pedazo de reseña de mi socia!)
·La Trama·
Bienvenidos a la fama. Bienvenidos a un mundo en el que ser popular lo es absolutamente todo. Cuando digo fama y que lo es absolutamente todo, quizás podéis pensar que nuestro mundo no dista demasiado del libro (y es posible que en cierto modo tengáis razón porque, tanto en el libro como en la realidad de nuestros días hay personas dispuestas a darlo todo para que todo el mundo conozca su nombre) pero aquí no tenemos ni Sálvame, ni Dónde estás Corazón, en el mundo de Aya Fuse hay fuentes.
Pero empecemos por el principio. Estamos en algún lugar de Japón, la era de la perfección ya es historia y la operación ha sido abolida, pero claro en una era tan avanzada algo tenían que sacar. Pues sí: la fama. Cuanta más gente hable de ti más subirás tu rango facial, cuantas más tareas hagas como “buen ciudadano” más subirá tu rango facial. ¿Y qué es el rango facial? Pues tu puntuación.
Aya es la número 451.396 entre un millón de personas y es claramente una Extra. ¿Qué es una Extra? Pues si pensáis en una película recordareis a los protagonistas, pero ¿recordáis a esa persona que se cruzó en una escena con el prota por la calle, o a aquella otra que visteis de refilón? Exacto, eso es ser un Extra. La fama es más importante de lo que creéis, pues en base a ella te dan una casa más grande, más ropa y todo tipo de cosas.
Nuestra protagonista Aya quiere ser famosa lanzando reportajes y por ello siempre va con Moogle al lado, una simpática aerocámara que Ren, el mejor amigo de su hermano, Hiro, le modificó. Hiro tiene una casa grande, (no es para nada un Extra) y es que se ha ido haciendo famoso gracias a lanzar reportajes. Aya tiene pensado lanzar un reportaje que eleve su rango facial y, cuando conoce a las Chicas Astutas, siente que su sueño está a punto de cumplirse. Mientras tanto conocerá a Frizz, un chico con un rango facial bastante elevado que le hará plantearse hasta qué punto es importante la fama.
La vida de Aya, Hiro, Ren y Frizz cambiará por completo cuando Aya descubra un gran secreto y lo lance al mundo entero, y es que no todo el mundo quiere que su historia o más bien sus planes se conozcan, y a partir de ahí tendrán que huir y recibirán ayuda de algunos personajes que seguro que os suenan a much@s de vosotros.
·Opinión personal·
El libro comienza con una dedicatoria de Scott en la que se puede leer “A todos los que me escribieron para revelarme la definición secreta de la palabra “trilogía””.
Desconozco la definición secreta de la palabra trilogía y, desconozco aún más que decían esos emails. Según la RAE trilogía es: Conjunto de tres obras literarias de un autor que constituyen una unidad. Según mi parecer “la trilogía” de Scott bien podrían ser tres, cuatro o seis millones de libros que a (casi) nadie le importaría y hasta borrarían aquel episodio de Barrio Sésamo donde enseñaban a contar con tal de que la trilogía nunca acabara, así que yo me doy por satisfecha con mi trilogía de cuatro.
Si conocéis el significado de chispeante, aleatorio, cortadores y mil palabras más que forman parte del mundo creado por Westerfeld, no penséis que ahora lo sabréis todo, porque a todas aquellas palabras que ya conocíamos se le añaden tantas otras, desde lanzadores, hasta fuentes pasando por rangos faciales y muchas más que deberéis conocer vosotros mismos.
La narración y el estilo sigue la tónica de los anteriores libros, aunque en este podemos encontrar un poco más de acción y no tantos subes y bajas como pudimos ver (o al menos yo) en entregas anteriores, es decir: la trama a lo largo de todo el libro se mantiene constante y hace que quieras leer más y más.
En cuanto a personajes Aya al principio me parecía algo superficial y demasiado obstinada en su meta, aunque en un mundo donde todo se mueve por tu rango facial es fácil ser así. Los demás personajes me gustaron, aunque es cierto que me he quedado con ganas de conocer mejor a alguno de ellos y quizás deba escribir a Scott para decirle que trilogía significan 5 o 6 libros, puede que cuele. Quién sabe.
Personalmente, me encanta la forma en la que Scott critica la sociedad llevando los patrones que rigen nuestros días a niveles extremos. Primero fue la belleza y la importancia de las operaciones para ser “alguien perfecto” cuando realmente la perfección se encuentra en las pequeñas imperfecciones, después ha llegado la fama y como de importante puede llegar a ser que el mundo te conozca o crea conocerte.
·Mi puntuación·
Extras se lleva un 4,5 porque Scott siempre será Scott y es inconfundible su forma de escribir y de hacernos reflexionar casi sin darnos cuenta al mismo tiempo que nos creemos sumergir en un mundo totalmente ficticio, cuando en realidad, no lo es tanto. La frescura de sus páginas, todos los elementos que es capaz de incorporar a la lectura como rangos faciales o aerocámaras de una forma tan sencilla que se te llega a hacer totalmente normal y cotidiano, le otorgan a Extras y a toda la saga de Los Feos un toque especial.
¿Lo habéis leído (lo encontraréis en PL)? ¿Pensáis hacerlo? ¿Os conformáis con el rango de Extras, o alcanzaréis la meta de la fama? ¡Os leemos!