¡¡¡Bienvenidos a la WVMP!!!
¡Qué gustazo haber entrado en esa emisora, sintonizadla porqué fliparéis!
Ciara Griffin, timadora rehabilitada, acepta trabajar en una emisora de radio local. Su «perverso» programa nocturno emite el blues de los cuarenta, la psicodelia de los sesenta y la música gótica de los ochenta con una autenticidad que el resto de emisoras han perdido gracias a que los disc jockeys son, en realidad, vampiros atrapados para siempre en las épocas en las que fueron transformados. Desgraciadamente, un gigante de la comunicación quiere apoderarse de la WVMP y convertirla en otro clon más de la música comercial. Ciara, con su experiencia de timadora, disfrazará la verdad y se enfrentará a un sinfín de vicisitudes.… ¡¡Buenas noches y bienvenidos a la WVMP, la Esencia del Rock´n´Roll!!
Si la portada es interesante (muchísimo mejor que la original), y la sinopsis si más no curiosa (venga, decidme que el rollo musical no os parece un poco raro, y échale encima que salen vampiros, diréis “oh oh”), yo os diré: “OH SÍ BEIBE! HAZTE CON ÉL PERO YA!” (Y no, Versátil no me ha sobornado, es sólo que lo vi y dije “por qué no? Versátil nunca me ha fallado” o es que he elegido demasiado bien, todo puede ser).
Wicked Game: Sex, blood and Rock’n’Roll. Ni más ni menos.
Conocemos a Ciara Griffin en medio de una entrevista de trabajo: le ofrecen un puesto como becaria en una emisora de radio que está de capa caída. Ella, como ayudante de márquetin, tiene que idear algo para volver a hacer que reluzca. El encargado le presenta a los DJ’s que durante la noche se turnan para ofrecer sus programas a los oyentes: Shane (uuuhh sí! ven aquí guapete!), Jim (el colgado rastafari), Regina (cuidado con ella, que ataca!), Noah (Noah es Noah), Spencer y Monroe (que no dará la cara hasta mitad de la novela). La chica queda un poco sorprendida, porqué cada uno tiene unas pintas muy extrañas, pero más se sorprende cuando David, el encargado, le obliga a leer unos libros para comprender mejor la emisora y acaba entendiendo lo que le estaba intentando decir entre líneas el día que le hizo la entrevista: los DJ’s son vampiros.
¡ESPERADEsperadEsperad! ¡No cerréis, que aún no he terminado! Va…vampiros, sí. Pero no como los de siempre. Vale, sí, beben sangre y todo el rollo, pero éstos son únicos: y es que van así por la no-vida, porqué están atascados en su Época Vital, los años en que murieron. Y como Elizabeth (la dueña de la radio) acabe vendiendo, van a acabar pasando de no-muertos a muertos del todo.
La novela tiene un argumento muy muy entretenido, hay misterio (¿quién está detrás de la compra de la emisora? ¿y quién los acosa? (los acosan porqué la estrategia de márquetin de Ciara es un poco arriesgada, ejem), ¿qué esconde la protagonista?…), hay amor (no mucho pero lo hay) del bueno-loco-y-desenfrenado Shane es (ais…) un poco raro, un poco maniático y un poco vampiro, que por poco se la come el primer día, pero vaya, por lo demás un encanto. Hay risas, es que cuando toca reírse J. Smith sabe hacernos reír y cuando toca ponerse sentimental, sabe tocarnos la fibra. No entraré en si es apta o no para todos los públicos, sólo decir que hay sangre, sexo, rock and roll, palabras mal sonantes, y varias cosas más que en mi opinión hacen que no sea para el público juvenil que lee Crepúsculo y demás.
El carácter de Ciara es la bomba. Lo que ha pasado durante su infancia y adolescencia para llegar donde está, hace que sepa desenvolverse en según qué situaciones. Estafadora de toda la vida, hace que nuestra prota no sea una dulce y delicada floorr…
El vestidor de Elizabeth haría que la mayoría de mujeres se desmayaran. A mí, sin embargo, me importa una mierda cuántos pares de…
-Oh, Dios mío. –Me arrodillo ante un par de zapatos de salón monísimos de color rojo-. Estos me sentarían de maravilla. –Miro de qué marca son-. ¡De Ferragamo! Siempre quise un par de…mierda, no son de mi número.-Tiro el zapato al suelo. Rebota bajo una hilera de faldas y golpea algo metálico.
(…)
Antes de sacarla, me mira mientras me aferro al otro zapato rojo. Lo dejo a un lado, disgustada por haberme dejado arrastrar por los estrógenos.
-No has visto nada.
Wicked Game guarda un montón de referencias hacia músicos y canciones de la época de cada vampiro, lo lees y parece que estés escuchando a Green Day para pasar por Morphine y acabar con muchos otros más. Si eres de los que suele escuchar la radio, te darán ganas de mandarles el libro a según qué emisoras comerciales, pues la novela nos cuenta que la buena música no es pinchar a Lady Gaga cada tres horas (y cuando te detienes a pensarlo, le das toda la razón).
Una novela estupenda, a la que le tengo que dar una muy buena nota porqué la empecé reacia ante el tema musical (sobretodo porqué Maisha me dijo “la sinopsis suena rara, no tiene muy buena pinta”) y de la que ahora quiero tener tooodos los de la saga.
No os he contado ni la mitad para no desvelar el encanto, pero os aseguro que merece un puesto en vuestra wishlist (podéis ver precios y demás para compra, aquí).
“Nooooo, IIIIIII… want to fall in love”
[Clap, clap clap] Gracias… Gracias…