Este mes veo que el sueldo se me va a ir en crema para picaduras de mosquito (a parte de en trastos para pintar el cuarto). Antes de que me devoren entera (y de que me haya quedado sin piel de tanto rascar), pues ya llevan casi un 50% de mí, os dejo con una reseña que tendría que haber publicado antes…
Reino Unido, época actual. Ocho días antes del solsticio de verano, es hallado el cadáver de un hombre en los alrededores del monumento de Stonehenge. En la piel tiene las marcas de unos extraños símbolos. Unas horas más tarde, un famoso cazador de recompensas se suicida en su propia casa, dejando una críptica carta a su hijo, el arqueólogo Gideon Chase. Tras el revuelo mediático, una policía y Chase se verán inmersos en una trama de sociedades secretas y una antiquísima logia, devota, durante siglos, de Stonehenge. Alentada por un nuevo y carismático líder, la logia ha vuelto a los rituales con sacrificios humanos en un intento desesperado por descubrir el secreto de las piedras del monumento megalítico…
Este es un libro que algunos devorarán en cuestión de horas (aún teniendo bastantes páginas) y otros que como yo tardarán lo suyo. No es que sea malo, al contrario, deja bastante satisfecho, pero es denso y quieras o no, tomarás algún descanso. Comentar también que si eres bastante sensible en cuanto a temas escabrosos (descuartizamientos, sangre por aquí torturas por allá…) tendrás que leerlo en horas fuera de las comidas, porque se te quita el hambre seguro.
La historia empieza con el suicidio de un hombre, el cual resultará ser el padre de nuestro protagonista – Gideon - y la aparición de una especie de secta sin escrúpulos. Como en todo este tipo de novelas, un caso de suicidio (o asesinato) y un posterior allanamiento lo lleva la poli, aquí Megan (la cual también tiene sus problemas familiares y demás). A Gideon el suicido le resulta extraño, tanto como unos diarios escritos con un alfabeto que solo ellos dos conocen y que le ayudarán a conocer a su padre (la relación no era muy buena). Por otro lado nos encontraremos a una chica bastante adinerada y a un hombre que se topa con ella en un pub (y como no, se la intenta ligar), a medida que avanza la novela descubriremos qué es lo que tienen que ver ellos aquí y el cruel destino que les espera, aunque no se entrelazarán hasta el final la historia de estos dos personajes y la del protagonista.
Ya conozcamos de sobras el mundo de las sectas que cometen crímenes, el protagonista que se ve envuelto, la policía siguiendo pistas y un poco de historia, así que si te gustan este tipo de novelas, te encantará. Yo es que si hablo por mí, como El Código da Vinci solo lo aguanté en película, pues se me hizo un poco duro (más con el poco estómago que tengo y las escenas tan explícitas). Aún así podrás ir dejando la lectura fácilmente al tener capítulos no muy extensos. Lo mejor que tiene el libro es la historia de Stonehenge, confieso que nunca había oído hablar de los mitos de estas piedras situadas en Inglaterra. La parte de magia, astronomía y misticismo que rodea al monumento le da un toque fresco a la novela.
Te gustará si la pillas con ganas, es como una sal de frutas tras el empacho de novelas románticas juveniles; y será lo más si eres fan de este tipo de historias. Personalmente le hubiera dado el 3,5 pero hay que reconocer que sería injusto porque la leí a trompicones y no la disfruté como es debido (época de exámenes y faena en el trabajo). Una novela que llegará a nuestras pantallas si todo va bien y que dará que hablar dentro de su género.







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