Cuando conocí a Bones, pensé que no podía haber tío más condenadamente atractivo (y eso que sólo le leí), después Karen Marie Moning entró de sopetón en mi estante y me dijo “pues ahora verás”, y me presentó a Jericho. Y bueno, suspiro por él aún… pero Nalini Singh no quiso quedarse atrás, y con su novela “El Ángel caído”, me he vuelto a enamorar perdidamente (nunca mejor dicho) y ahora se regodea en su triunfo…
La cazavampiros Elena Deveraux sabe que es la mejor en lo suyo. Lo que no sabe es si será suficientemente buena para llevar a cabo esta misión. La ha contratado el arcángel Rafael, un ser tan bello como peligroso, una criatura que aterraría a cualquier mortal. Elena también sabe que el fracaso no entra en sus esquemas, ni siquiera cuando la misión es imposible.
Cuando los arcángeles juegan, los mortales sufren.
Y cuando terminé la novela, acabé con una sensación de nerviosismo que para qué… Tenía que hacer la reseña, tenía que contarle a todos quién es Rafael, tenía que gritar lo que me ha gustado… ¡¡¡tenía que ir a por la segunda parte, pero YA!!!
¡Qué bueno! Después de la lectura de Ward, aquí llega una relación con principio y final: Elena y Rafael es la pareja de la novela, eso está claro, pero no acaban así sólo porque un día él se meta en su casa y en su cama (así, sin más) (como veis, no creo en los flechazos, y menos en uno como el de Amante Oscuro). En ésta novela, la relación de los protagonistas empieza como ha de empezar y va madurando hasta terminar como lo hace, sin prisas, con encuentros en los que no sólo predomina el sexo, con pasión y amor, pero de una manera creíble.
Es una novela de vampiros, arcángeles y cazavampiros. En este caso, los “cazavampiros” son una especie de organización que se preocupa de mantener a raya a los vampiros que han sido creados por los seres más poderosos de la tierra: los arcángeles. Elena, sin comerlo ni beberlo, se verá en la mesa de uno de ellos a la hora de desayunar (eso por ser la crack de los cazavampiros), pues ha sido citada por Rafael, el mandamás de su sección, y tiene un trabajito para ella: capturar a Uram, un arcángel caído a la sangre (en pocas palabras, un arcángel al que se le ha ido la pinza y le ha dado por matar a jovencitas, colgarlas de los techos, arrancarles el corazón, dejarlas secas e intentar dominar el territorio).
Los secretos están a la orden del día, a Elena no se le desvela nada sobre el mundo angelical, sólo se le dice que cumpla su misión y punto. Por ello, el halo misterioso de la novela no nos abandonará hasta el final, e incluso en ese momento habrá varias cosas cogidas con pinzas, aunque si lo deseas (que dudo mucho lo resistas), puedes terminar la lectura en éste, es un final abierto a poder ampliar la saga, pero cerrado para este volumen (o eso parece… hmm…). Y no creáis que será todo tranquilo, pues también hay vísceras, sangre a litros y muchísima acción.
Y si el misterio y el suspense se palpa durante toda la lectura, no os digo más de la tensión sexual no resuelta entre los dos protagonistas. Rafael ha conocido a alguien que hace despertar su lado humano, y cuando la eternidad ya no te aporta nada, vale más que intentes conservar eso que rompe tu rutina. Elena, la que no puede alejar su pasado (se deja entrever el suceso que ocurrió, pero aún no sé bien qué pudo ocurrirle), se ve asqueada por los vampiros y, aunque le impresiona cómo vuelan los ángeles y lo maravillosos que son, prefiere no inmiscuirse demasiado. ¡JA! lo lleva claro…
Sólo hace falta que Rafael extienda sus alas para que Elena deje de pensar, y entonces ¡zasca! sus ojos intenten seducirla, y a partir de ahí… chicas, a partir de ahí todas habremos caído en las plumasredes de ese hombre. En el libro hay sexo, sí, pero no tan agobiante como el de mi última lectura. Es como tiene que ser, sin más ni menos, no se pasan toda la novela con lo mismo y la trama principal no queda eclipsada.
-¿Estás segura de que está tan enfadado?
-“Enfadado” no es la palabra que yo utilizaría. “Letal” encaja mucho mejor. –Había verdadera preocupación en el tono de Sara-. ¿Qué has hecho para cabrear a un arcángel?
La lealtad entró en conflicto con la inexplicable necesidad de mantener en secreto lo que había ocurrido en la oficina.
-Lo golpeé.
Una inspiración larga y profunda.
-¿Golpeaste a un arcángel?
En esta novela, el mundo sobrenatural tiene otro origen y es de agradecer algo nuevo. En esta novela, los personajes son increíbles (desde Sara, la jefa de Elena; pasando por Ransom, su compañero del gremio hasta acabar con los ángeles, arcángeles y Dimitri los vampiros). Son tremendos, cada uno con su historia. Y Nalini Singh sabe qué hacerles decir a cada uno en su momento. El carácter de la protagonista es de lo mejor de la novela (las risas están aseguradas, pero las sonrisillas malévolas también), por no hablar del de Rafael, es la combinación perfecta. Con una trama buenísima, pasan muchas cosas pero cada una tiene su explicación (y si no ahora, seguro en los demás), Nalini se lo ha currado de lo lindo, y para ser un asunto bastante simple el que une el destino de los personajes, acaba siendo algo grande y jugoso.
Entenderéis mi nota si leéis la reseña, pero aún más si os hacéis con esta novela. Rápida de leer (si es que en cuanto la abras, te aseguro que te será imposible parar) y económica al bolsillo: por menos de diez euros podéis tener esta joya en casa.
Merece la pena. Si no os lo pensáis y vais a por ella, ya me diréis si tenía razón..