En poco menos de dos semanas mis lecturas pendientes han aparecido como boletus, por ello sin darme cuenta he empezado más de un libro a la vez (cosa rara en mí).
Próximamente encontraréis sus reseñas, pero para ir abriendo boca…
…tenemos a uno de Lauren Kate: La traición de Natalie Hargrove. Lo único que pone en la contraportada es que no se puede jugar con el destino, porque puede ser muy caprichoso. Qué razón, sobretodo para la protagonista, una chica venida de los barrios bajos a la alta sociedad (gracias al matrimonio de su madre con un rico) que lo tiene todo. Un novio perfecto, una reputación perfecta en el instituto, dotes de princesa… en resumen, una protagonista de esas a las que les gusta destacar pero con un pasado que nunca han revelado a nadie. Ahora lo peor llega con una fiesta al muy estilo película americana: alcohol, drogas, rock‘n’roll… y un muerto. Bien por Natalie que al sacar de la fiesta a su peor enemigo, borracho hasta las trancas, le quita un bote de pastillas del traje que lleva y lo deja en la iglesia para gastarle una broma. Imaginaos lo que pasa después: al día siguiente la poli en la iglesia, J.B está muerto porque no se ha tomado su medicación, y en cuanto comunican la noticia, sobre la novel
a cae la niebla y de todo rosa pasa a ser todo gris. ¿Cómo acabará? Ni idea, me lo puedo imaginar, pero ya veremos…
También ronda por la mesa el de Gena Showalter, mucho mejor que la anterior novela suya que leí (Entrelazados). No he leído mucho aún de Corazón de Dragón, pero pinta bien… Una prota que no se dejará mangonear, pero que esperará como agua de mayo volver a ver Darius: el guardián de Atlantis, ese que mata sin piedad a todo aquél que se adentre en la niebla y llegue a su mundo. ¿Por qué con Grace no sucedió? A parte de porque si no, no tenemos novela, porque esta chica tiene algo especial… Por menos de 5€ en booky, preveo una buena adquisición.
Y por último, el nuevo libro de Regina Roman (esa chica tan simpática que responde a los emails que le envío diciéndole que no me gusta nada Cayetana): Del suelo al cielo. Pues eso, ToñiCayetana es nuestra prota: una mentirosa sin piedad alguna por la gente de a pie. Una pueblerina que se mudó a la ciudad para escapar de las garras payesas de su familia, poco a poco y a base de ambición fue creciendo en estatus y ahora es lo que es, una ricachona sin escrúpulos que no duda en hacer llorar a una dependienta de una panadería porque no le ha cobrado el precio del menú desayuno, aunque en el cartel pone que lo hacen. Imagináosla… siempre bien vestida, cuidando sus apariencias y con la lengua afilada preparada para los ataques. Insufrible. Regina la defiende diciendo: fíjate que a las lectoras de más de treinta les encanta Cayetana y es que a partir de cierta edad, las mujeres de este tipo, se multiplican como champiñones y Cayetana, lo único que hace, es reflejar una triste realidad. De todas formas, tienes que ahondar en ella, en el fondo está muy sola, muy acomplejada, siempre con miedo a que
se le note de donde viene o quién es en realidad... la única que conoce su verdadero fondo es Marina, por eso la quiere tanto, porque en el fondo, Cayetana no es mala. No, no es mala, pero su fachada de cabronaza es insoportable. Total, que ahora la tienes peleando con Neil por la herencia de un palacete que les ha dejado un Vikingo que resulta ser el padre biológico de Caye. Ella no cederá la mitad de su palacete (ni su cuerpo, por muy buenorro que esté el tipo; aunque claro, eso son imaginaciones de Caye, de momento…), así que imaginaos la de artimañas que está liando… Solo espero que para el final, Caye haya mejorado un poco, entonces os contaré.
De todos modos, lo bueno de esta novela (hasta ahora) es la prota en si, nunca había encontrado nada igual en mis lecturas y aunque no conecte con ella, es algo diferente (y curioso en su especie).
¿Qué me decís? ¿Auguráis buenas reseñas? ¿Hay alguno que por lo que os he contado os gustaría leer?
En cosa de unos días irán cayendo por aquí sus notas.








