Normalmente los libros de Lena no me han bajado del cuatro y, aunque este aporta algo distinto, en el fondo me ha parecido que volvía otra vez al círculo vicioso.
No es fácil ser una valkyria como Gúnnr. Ella es distinta al resto, no tiene ni los poderes ni la furia ni el temperamento que caracteriza a las de su raza, todas la ven como "la dulce e inofensiva Gúnnr". Por eso se sorprende tanto cuando el alma de un guerrero de cara de ángel, el esperado por los dioses, la reclama para que cuide de él. Y así lo hará religiosamente hasta que un error nacido de su repentina pasión provocará que el Engel se distancie de ella, pero no por mucho tiempo. Odín y Freyja les han reclamadado para que juntos y de manera indivisible desciendan a la Tierra a recuperar uno de los objetos desaparecidos: el martillo de Thor. Gúnnr luchará al lado de Gabriel y se enzarzará en la mayor batalla de todas, la de enseñarle al guerrero de cara de ángel que por cegarse con una mujer se está perdiendo el resto del desfile.
La historia de un hombre, una chica en la portada, personajes que no son Bersekers ni Vanirios… Me esperaba cambios, me esperaba pues que Lena hubiera jugado con Gabriel sin tener que hacerle tan imbécil como a los personajes masculinos con los que chocamos anteriormente.
En el primer libro perfecto, en el segundo vale, en el tercero… bueno, pero ¿por qué también en el cuarto? ¿Por qué le ha metido “un pasado horrible” (tampoco le veo mucha excusa) para explicar el hecho de que Gabriel, aquél que pensé que aportaría algo diferente a la saga se haya comportado del mismo modo que Adam, Caleb o Menw y nos haya vuelto a dar otra historia de “hombres dominantes regidos por el rencor”?
Que no os equivoquéis, eso ya gusta, pero una vez o dos… la cuarta entrega me ha parecido repetitiva.
Por lo demás, bien. La historia paralela sobre el Ragnarok se desenvuelve sin dificultad, integrándose en la vida de nuestros personajes sin darnos cuenta y guiándonos hasta lo que se huele como un final (aunque aún nos quedan más páginas por descubrir).
Gúnnr es la valkyria de Gabriel, el recién llegado al Valhall y convertido en líder de los Einherjars: aquél que les guiará en la guerra con Loki. Ahora ellos dos y un reducido grupo de valientes se encuentran en el Midgar (la Tierra) en busca del martillo de Thor, una poderosa arma que les ha sido robada a los dioses.
En sus días en la tierra ocurrirán muchas cosas, sobretodo encuentros entre Gabriel y Gúnnr. Encuentros bonitos y desagradables, encuentros esperados y repletos de tensión… Gúnnr está prendada de Gabriel desde el primer día que le vio y éste lo sabe, pero no le da su corazón (en principio porque le pertenece a Danna) e imaginaos lo dolida que se sentirá la valkyria cuando el guerrero no le permita nada y le diga que no, que no la quiere. Además Gúnnr no se siente como las demás, aún no ha ocurrido su despertar y no puede luchar como las demás guerreras, está con los ánimos por los suelos.
Pues en esa situación les encontraremos durante la lectura, con pullas constantes, con un quiero y no puedo y con una pasión reprimida que cuando la suelten… saltarán chispas.
Los personajes de este libro, como siempre, todos más que guapos, guapisísimos. Raro será el libro en que encontremos a alguno de ellos descrito como “normal”, ni Gabriel, de procedencia humana se libra, y es que es un guerrero que ha crecido tanto física como espiritualmente y podría decirse que es el tío más buenorro de todo el Valhall. Y Gunny, aunque sus hermanas valkyriras son sensualmente preciosas, es de una belleza delicada, no hace falta que ande todo el día en transparencias para saber que es lo más bonito entre las valkyrias. Son inteligentes, calculadores y sus poros rebosan pasión y deseo. Tanto como los otros compañeros que les acompañan al Midgard (Róta, Clemo, Reso, Bryn… aunque a ellos no les conoceremos tan a fondo, también guardan sus secretillos y despiertan nuestra curiosidad).
Como en sus anteriores, en el nuevo de Lena tendremos acción, peleas, sangre, sexo (a lot of), discusiones, reconciliaciones… Volvemos a encontrarnos en el mundo Vanir, no es difícil perderse entre sus calles, están señalizadas con luces a todo color, pero da la sensación que la cosa no avanza, con los tres anteriores (la novedad, como siempre) solo queríamos que las parejas se encontraran y tuvieran sus noches de pasión; ahora ya vamos por el cuarto, y de nuevo lo mismo, parece que todos sus personajes son iguales pero cambiándole el aspecto y el escenario. A ver qué nos depara el quinto, será el clave para seguir comprando u olvidarse de esta saga…
En sus libros a parte del amor y el tema de la guerra entre mundos y la historia que acarrea, también aparecen muchas críticas sociales, en este caso hacia la homofobia, el poder y la gente que come carne. Tengo que decir que con esto último no he sentido apoyo a la causa. No soy vegetariana y respeto al que lo es con toda mi persona, aunque me da la risa debido a aquellos que dicen ser vegetarianos y después se hinchan de bollos, donuts, pastas y derivados [cuando estos llevan más grasa animal que un chuletón]; ser vegetariano no es moco de pavo y cuesta lo suyo; lo sé por aquellos de mi alrededor que lo intentaron en su día. Lena nos ha dado un rapapolvo a aquellos que comemos carne animal y lo respeto aunque no me haya gustado, pero no lo comparto. Habrá mucha gente que después de leer el fragmento decida radicalmente ser vegetariano y me asustan las consecuencias que ello pueda acarrear (no vale decir “dejo esto” sin consultarlo con un médico). Y ahora me pondría yo a soltar el royo con mi opinión al respecto, pero no es el momento.
Con todo, Lena ha sacado de la chistera muchas cosas nuevas y ha conseguido hacer un “pause” con sus vanirios y bersekers sin olvidarse de ellos para nada. Su sentido del humor, su sentido hacia el amor, su imaginación, su todo… hacen de la Saga Vanir una saga de romántica adulta que no te puedes perder.
Y este es un volumen que está ahí con su importancia y una trama distinta a la de los anteriores, aunque en mi opinión no pierdes el hilo ni te saltas nada del mundo vanirio-bersker si no lo lees. Eso sí, lo acabas como con todos, esperando a ver quién y qué aparece en el siguiente.
